El Instituto Nacional de Perinatología (INPer) “Isidro Espinosa de los Reyes” fortalece la atención médica de alta especialidad en México mediante procedimientos de cirugía fetal mínimamente invasiva, técnica que permite diagnosticar y tratar enfermedades congénitas desde el embarazo, con el objetivo de mejorar la calidad de vida y las probabilidades de supervivencia de los bebés antes de su nacimiento.
De acuerdo con información de la Secretaría de Salud federal, el Programa de Cirugía Fetal del INPer atiende padecimientos complejos que pueden poner en riesgo la vida fetal, entre ellos el Síndrome de Transfusión Feto-Fetal (STFF), restricción selectiva del crecimiento intrauterino, gemelos acárdicos, hernias diafragmáticas congénitas y defectos del tubo neural. Estas intervenciones permiten reducir complicaciones severas y mejorar el pronóstico neurológico y físico de los recién nacidos.
La doctora Sandra Acevedo Gallegos, titular del Departamento de Medicina Materno-Fetal del INPer, explicó que algunos embarazos gemelares comparten placenta, situación que incrementa significativamente el riesgo de complicaciones. En ciertos casos, la ausencia de intervención puede elevar la mortalidad fetal hasta en 90 por ciento; sin embargo, mediante técnicas especializadas como la fotocoagulación láser placentaria, es posible lograr la supervivencia de al menos uno de los bebés en cerca del 85 por ciento de los casos y de ambos en aproximadamente 65 a 70 por ciento.
El programa opera desde 2022 y ha beneficiado a más de 120 pacientes, consolidándose como una de las estrategias más innovadoras de medicina materno-fetal en el país. El equipo multidisciplinario está integrado por especialistas en medicina materno-fetal, neurocirugía pediátrica, cardiología fetal, ginecoobstetricia y cirugía laparoscópica avanzada.
Entre los procedimientos más destacados que realiza el instituto se encuentra el cierre fetoscópico de defectos del tubo neural, técnica que el INPer efectúa como única institución en México mediante cirugía mínimamente invasiva. Este procedimiento se realiza a través de pequeñas incisiones sin necesidad de extraer el útero materno, lo que reduce riesgos para la madre y favorece mejores condiciones de movilidad y neurodesarrollo para los bebés.
Especialistas del instituto señalaron que la detección temprana es fundamental para prevenir secuelas graves. Por ello, recomiendan que las mujeres embarazadas realicen el tamizaje de primer trimestre entre las semanas 11 y 13.6 de gestación, estudio que permite identificar alteraciones fetales, riesgos de preeclampsia, diabetes gestacional y otras complicaciones obstétricas.
El fortalecimiento de este tipo de procedimientos forma parte de la estrategia institucional del INPer para consolidar servicios médicos de alta especialidad y ampliar la atención integral en salud perinatal. En su Programa Anual de Trabajo 2026, el instituto contempla acciones específicas para rediseñar y fortalecer la Unidad de Cirugía Fetal, además de impulsar programas especializados para pacientes con riesgo de muerte fetal y parto prematuro.
Asimismo, el INPer ha reforzado en los últimos años su infraestructura tecnológica mediante la incorporación de equipos de ultrasonido de alta precisión y la ampliación de servicios neonatales, con el propósito de mejorar la detección oportuna de anomalías congénitas y disminuir la mortalidad materna e infantil en México.
La cirugía fetal representa actualmente uno de los mayores avances en medicina perinatal, ya que permite intervenir enfermedades antes del nacimiento y ofrecer nuevas oportunidades de vida a bebés que anteriormente tenían pronósticos limitados. Con estas acciones, el INPer reafirma su papel como institución líder y referente nacional en atención materno-infantil y medicina fetal especializada
Fuente: Secretaría de Salud, Gobierno de México. https://www.gob.mx/salud/prensa/106-a-traves-de-cirugia-fetal-el-inper-mejora-las-condiciones-de-salud-de-los-bebes?idiom=es