La Secretaría de Salud hizo un llamado a la población para evitar el uso innecesario de antibióticos en casos de diarrea de origen viral, ya que más del 95 por ciento de estos padecimientos mejoran con una adecuada hidratación, reposo y vigilancia de los síntomas, sin necesidad de medicamentos antimicrobianos.
La especialista del Centro Nacional de Prevención y Control de Enfermedades (CENAPRECE) y presidenta del Subcomité de Resistencia a Antimicrobianos en Humanos de la Secretaría de Salud, Daniela de la Rosa Zamboni, señaló que durante la temporada de calor suelen incrementarse las enfermedades gastrointestinales debido a que las altas temperaturas favorecen la descomposición de los alimentos y la proliferación de microorganismos.
Sin embargo, destacó que la mayoría de los episodios diarreicos son provocados por virus, por lo que el uso de antibióticos no solo resulta ineficaz, sino que puede generar consecuencias negativas para la salud al favorecer la resistencia antimicrobiana.
La dependencia federal explicó que, ante un cuadro de diarrea, la principal medida de atención consiste en prevenir la deshidratación mediante el consumo oportuno de Vida Suero Oral y otros líquidos recomendados por el personal médico. Asimismo, recordó que este insumo se encuentra disponible de manera gratuita en las unidades del Sistema Nacional de Salud.
Los especialistas recomiendan acudir a valoración médica cuando las evacuaciones persistan por más de tres días, se presenten signos de deshidratación, fiebre alta, vómito constante, sangre en las heces o un deterioro importante del estado general de salud. La atención oportuna es especialmente relevante en niñas y niños menores de cinco años, personas adultas mayores y pacientes con enfermedades crónicas.
La Secretaría de Salud advirtió que el uso incorrecto o indiscriminado de antibióticos representa uno de los principales desafíos de salud pública a nivel mundial. La resistencia antimicrobiana ocurre cuando las bacterias desarrollan mecanismos para sobrevivir a los medicamentos diseñados para eliminarlas, lo que dificulta el tratamiento de infecciones y aumenta el riesgo de complicaciones, hospitalizaciones prolongadas y mortalidad.
En México, se estima que la resistencia a los antimicrobianos está asociada con aproximadamente 66 mil defunciones al año, situación que ha llevado a las autoridades sanitarias a fortalecer las estrategias de vigilancia epidemiológica y promoción del uso racional de estos medicamentos.
De acuerdo con la Secretaría de Salud, los antibióticos únicamente deben utilizarse bajo prescripción médica cuando exista evidencia o sospecha fundada de una infección bacteriana. Su empleo en enfermedades causadas por virus, como la mayoría de las diarreas agudas, la gripe o los resfriados comunes, no acelera la recuperación ni mejora los síntomas.
Las autoridades sanitarias también enfatizaron la importancia de reforzar las medidas preventivas para reducir la incidencia de enfermedades gastrointestinales. Entre las principales recomendaciones destacan el lavado frecuente de manos con agua y jabón, el consumo de agua potable o desinfectada, la correcta preparación y conservación de los alimentos, así como el lavado y desinfección de frutas y verduras.
Asimismo, se exhortó a la población a mantener completos los esquemas de vacunación, especialmente en la infancia, ya que algunas vacunas contribuyen a prevenir enfermedades gastrointestinales graves causadas por ciertos virus.
La Secretaría de Salud reiteró que los antibióticos constituyen una herramienta fundamental para la medicina moderna y han salvado millones de vidas; sin embargo, su efectividad depende de que sean utilizados de manera responsable. La prevención, la higiene y la atención médica oportuna continúan siendo las principales acciones para proteger la salud de la población y evitar complicaciones asociadas a las enfermedades diarreicas.