La Organización Panamericana de la Salud (OPS) emitió una alerta epidemiológica ante el aumento sostenido de casos de chikungunya en varios países de las Américas, advirtiendo además sobre la reanudación de la transmisión local en zonas donde no se habían reportado casos en años recientes. Esta situación se observa desde finales de 2025 y principios de 2026, señaló la OPS en su comunicado del 11 de febrero de 2026.
Según la OPS, este incremento se da en un contexto donde el mosquito transmisor —principalmente Aedes aegypti, y en menor medida Aedes albopictus— está ampliamente presente en la región. Factores ambientales, como temperaturas altas y condiciones que favorecen criaderos de mosquitos, pueden estar impulsando la circulación del virus.

El chikungunya es una enfermedad viral transmitida por mosquitos que causa fiebre alta, dolor intenso en las articulaciones, malestar general, dolor muscular, cefalea y erupciones cutáneas. En muchos casos los síntomas pueden persistir por semanas o incluso meses después de la infección, especialmente en grupos de mayor riesgo como adultos mayores, menores de edad, mujeres embarazadas y personas con comorbilidades.
Ante esta situación, la OPS recomendó a los gobiernos y servicios de salud:
- Intensificar la vigilancia epidemiológica y de laboratorio para detectar rápidamente nuevos casos o brotes.
- Garantizar el manejo clínico adecuado de los pacientes con síntomas compatibles con chikungunya.
- Fortalecer las acciones de control integrado de vectores, con énfasis en la eliminación de criaderos de mosquitos.
- Realizar campañas de información pública para alertar sobre medidas de prevención individuales y comunitarias.
Además, la OPS recomendó que el personal de salud incluya el chikungunya en el diagnóstico diferencial de pacientes con fiebre y exantema, junto con otras arbovirosis como dengue y Zika.
En 2025, la región de las Américas reportó más de 313 mil casos de chikungunya, de los cuales más de 113 mil fueron confirmados, con 170 defunciones notificadas en 18 países y un territorio. Aunque en comparación con 2024 la incidencia general presentó una tendencia a la baja, recientes incrementos en áreas específicas del continente han generado preocupación entre las autoridades sanitarias.
Estos datos se alinean con informes epidemiológicos recientes que muestran que, a nivel global, más de medio millón de casos de chikungunya fueron notificados en 2025, con presencia significativa en las Américas.
La OPS recomienda medidas prácticas dirigidas a la población general, entre ellas:
- Usar repelentes de insectos aprobados y aplicarlos según indicaciones.
- Vestir ropa que cubra brazos y piernas, especialmente al amanecer y al atardecer, cuando los mosquitos son más activos.
- Eliminar recipientes con agua estancada donde los mosquitos puedan reproducirse (macetas, neumáticos, recipientes al aire libre).
- Instalar mosquiteros o ventanas con protección para reducir picaduras en espacios interiores.


