Ginebra, 13 de enero de 2026. — La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido una alerta global sobre las consecuencias sanitarias del descenso en los precios de las bebidas azucaradas y alcohólicas en la mayoría de los países, atribuido a políticas tributarias insuficientes que no siguen el ritmo de la inflación ni del crecimiento de los ingresos.
En dos informes mundiales presentados por la OMS, se documenta que la accesibilidad creciente de estos productos nocivos para la salud está impulsando tasas más altas de obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares, ciertos tipos de cáncer y lesiones, especialmente entre niños y adultos jóvenes.
El Director General de la OMS, Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, enfatizó que los impuestos para la salud son una herramienta eficaz para reducir el consumo de productos perjudiciales y generar recursos para los sistemas sanitarios, los cuales enfrentan presiones crecientes por las enfermedades prevenibles.

Los datos muestran que, aunque al menos 116 países aplican impuestos a las bebidas azucaradas, muchos otros productos con alto contenido de azúcar —como jugos de fruta 100 %, bebidas lácteas azucaradas y cafés listos para beber— quedan fuera de este esquema impositivo. Asimismo, el 97 % de los países gravan las bebidas energéticas, pero sin ajustes efectivos que contrarresten la creciente asequibilidad.
En cuanto al alcohol, al menos 167 países aplican impuestos, y 12 lo prohíben completamente; sin embargo, el alcohol se ha vuelto más asequible o ha mantenido precios estables en la mayoría de ellos desde 2022, debido a la falta de actualización de tasas impositivas conforme a la inflación. El vino, por ejemplo, permanece exento de impuestos en aproximadamente 25 países, principalmente europeos, pese a sus riesgos para la salud.
El Dr. Etienne Krug, Director del Departamento de Determinantes de la Salud, señal ó que el consumo de alcohol más accesible se asocia con mayores índices de violencia, lesiones y enfermedades, lo que impone no solo una carga sanitaria sino también un costo económico considerable para las sociedades.
La OMS ha instado a los gobiernos a aumentar y reformular los impuestos sobre bebidas azucaradas y alcohólicas con el objetivo de elevar sus precios reales y hacerlos menos asequibles con el paso del tiempo, como parte de la iniciativa “3 para el 35”, la cual busca aumentar los precios de tabaco, alcohol y bebidas azucaradas para 2035 como mecanismo de protección de la salud pública.
Estas recomendaciones de la OMS coinciden con un contexto más amplio de evidencia internacional que respalda el uso de políticas de precios y tributación como una de las estrategias de salud pública más eficaces para reducir el consumo perjudicial de alcohol y bebidas azucaradas, disminuir la carga de enfermedades no transmisibles y aliviar el gasto sanitario en el mediano y largo plazo.


