Ginebra / Ciudad de México — Cerca de 94 millones de personas en el mundo viven con pérdida de visión o ceguera debido a cataratas, pero aproximadamente la mitad de ellas no tiene acceso a la cirugía que podría devolverles la vista, advierte la Organización Mundial de la Salud (OMS) en un nuevo informe publicado el 11 de febrero de 2026.
La catarata, que se produce cuando se opacifica el cristalino del ojo y dificulta la entrada de luz, es la causa principal de ceguera y discapacidad visual en todo el planeta, especialmente conforme la población envejece.
La cirugía de cataratas, un procedimiento que tarda unos 15 minutos y es altamente costo‐efectiva, puede restablecer la visión de manera prácticamente inmediata. Aun así, el nuevo estudio —basado en datos de 68 países y publicado en The Lancet Global Health— muestra que los avances globales en cobertura quirúrgica han sido insuficientes y no alcanzarán las metas acordadas para 2030 si no se intensifican los esfuerzos.

“La cirugía de cataratas es una de las herramientas más poderosas que tenemos para restaurar la visión y transformar vidas”, afirmó Devora Kestel, directora interina del Departamento de Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental de la OMS.
El informe de la OMS destaca profundas brechas geográficas y de género en el acceso a la cirugía. En la Región Africana, por ejemplo, tres de cada cuatro personas que necesitan cirugía por catarata no reciben tratamiento, y las mujeres tienen menor acceso que los hombres en casi todas las regiones.
Estas desigualdades reflejan barreras estructurales de larga data, como la falta de profesionales capacitados, la distribución desigual de servicios de salud, altos costos fuera del sistema público y tiempos prolongados de espera, incluso donde existen los servicios.
Además de la edad —el principal factor de riesgo— otras condiciones como diabetes, tabaquismo y exposición prolongada a radiación UV pueden acelerar el desarrollo de cataratas.
Según datos epidemiológicos, las cataratas representan aproximadamente la mitad de los casos de ceguera en el mundo, y su prevalencia continuará creciendo con el envejecimiento demográfico, especialmente en países de bajos y medianos ingresos donde la infraestructura sanitaria es limitada.
La OMS insta a los gobiernos y a la sociedad civil a:
- Integrar la detección de problemas visuales en la atención primaria de salud.
- Ampliar la infraestructura quirúrgica esencial y la fuerza laboral de atención ocular, especialmente en zonas rurales y comunidades marginadas.
- Eliminar barreras económicas, reduciendo los costos para que la cirugía sea asequible y accesible.
- Priorizar la equidad de género, dado que las mujeres tienen menor acceso a cirugía y, por tanto, mayor riesgo de ceguera evitables.
Con medidas efectivas y compromiso político sostenido, la cirugía de cataratas puede dejar de ser un procedimiento fuera del alcance de millones y convertirse en una intervención sanitaria verdaderamente universal, capaz de prevenir la ceguera evitable y mejorar la calidad de vida de millones de personas.


