En el marco del Día Mundial de la Obesidad, la Secretaría de Salud de México presentó la Estrategia de Desaceleración del Sobrepeso y la Obesidad en México, una iniciativa que busca frenar el crecimiento de estas condiciones en la población mediante acciones integrales de prevención, investigación y promoción de estilos de vida saludables.
Durante el anuncio, el titular de la dependencia, David Kershenobich, destacó que el sobrepeso y la obesidad representan uno de los principales retos de salud pública en el país, por lo que es necesario abordarlos desde una perspectiva multidimensional que considere factores médicos, sociales, culturales y ambientales. Asimismo, subrayó que desacelerar el avance de esta problemática “no es solo una meta sanitaria, sino una apuesta por el desarrollo, la equidad y la calidad de vida de la población”.

La estrategia contempla diversas líneas de acción orientadas a fortalecer la prevención y el control del exceso de peso. Entre ellas se encuentran la promoción de educación alimentaria, el impulso a entornos escolares saludables, la promoción de la actividad física, así como el desarrollo de políticas públicas que regulen los factores que favorecen el consumo de alimentos y bebidas con alto contenido calórico.
Uno de los componentes centrales del plan es el desarrollo de un estudio de seguimiento en aproximadamente 500 mil personas con sobrepeso y obesidad, cuyo objetivo es analizar factores biológicos, sociales y ambientales que influyen en esta condición y generar evidencia científica que permita diseñar mejores políticas públicas hacia el año 2030.
La estrategia surge en un contexto en el que el sobrepeso y la obesidad afectan a una proporción significativa de la población mexicana. Diversos análisis indican que alrededor del 70 % de los adultos en el país presenta exceso de peso, lo que incrementa el riesgo de enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, afecciones cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.
Asimismo, estudios de salud pública advierten que el problema también impacta de forma importante a la población infantil. Datos recientes señalan que cuatro de cada diez niños y adolescentes en edad escolar viven con sobrepeso u obesidad, situación que representa un desafío para el sistema de salud y para el bienestar futuro de la población.
Ante este panorama, la Secretaría de Salud reiteró que la estrategia se basa en políticas públicas sustentadas en evidencia científica, coordinación intersectorial y participación social, con el objetivo de modificar los entornos que favorecen hábitos alimentarios poco saludables y promover condiciones que permitan a la población adoptar estilos de vida más sanos.
Con esta iniciativa, el gobierno federal busca consolidar una política de salud pública de largo plazo orientada a reducir el impacto del sobrepeso y la obesidad en la población, así como prevenir enfermedades crónicas asociadas, fortalecer la calidad de vida y garantizar la sostenibilidad del sistema de salud en México.


