En el marco de la conmemoración del Día Mundial de la Diabetes, la Organización Mundial de la Salud (OMS) presentó nuevas directrices destinadas a mejorar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de la diabetes durante el embarazo. Este conjunto de recomendaciones constituye un avance significativo en la atención materno-infantil, dado el impacto que la enfermedad puede tener tanto en la salud de las mujeres gestantes como en el desarrollo del feto.
Las directrices ofrecen orientaciones basadas en evidencia para la detección temprana, el control glucémico, el seguimiento clínico y las intervenciones nutricionales y de estilo de vida durante el embarazo. Asimismo, abordan los criterios para el manejo de la diabetes preexistente y la diabetes gestacional, con el objetivo de reducir complicaciones como la hipertensión gestacional, el parto prematuro y el riesgo de macrosomía fetal.

La OMS subrayó la importancia de fortalecer los sistemas de salud para garantizar un acceso equitativo a estas prácticas de cuidado, especialmente en regiones donde la atención prenatal es limitada. También destacó la necesidad de capacitar al personal sanitario y promover políticas públicas que favorezcan la detección oportuna y el acompañamiento integral de las mujeres embarazadas.
Con la publicación de estas directrices, la organización reafirma su compromiso de apoyar a los Estados Miembros en la reducción de la carga mundial de la diabetes y en la protección de la salud materna y neonatal. La iniciativa se alinea con los esfuerzos globales para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible relacionados con la salud y el bienestar.


