Ciudad de México, 6 de enero de 2026 — El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) marcó un avance significativo en la medicina fetal en México al realizar con éxito una cirugía fetal para el tratamiento de la hidrocefalia, logrando importantes mejoras en el desarrollo cerebral del paciente intervenido.
Especialistas de alta especialidad pertenecientes al Centro Médico Nacional (CMN) La Raza, en particular de los Hospitales General “Dr. Gaudencio González Garza” y de Gineco-Obstetricia No. 3 del IMSS, llevaron a cabo la intervención, que no se practicaba en el país desde hace tres décadas.

La intervención consistió en la colocación de un catéter intraventricular en un feto diagnosticado con hidrocefalia durante la gestación, con el objetivo de reducir la presión intracraneal por acumulación excesiva de líquido cefalorraquídeo, que puede comprometer el desarrollo normal del cerebro. Tras el nacimiento, al menor identificado como Joseph se le realizó una derivación ventriculoperitoneal definitiva, y se reporta que su evolución clínica es estable y favorable.
De acuerdo con el doctor Antonio García Méndez, jefe del Servicio de Neurocirugía Pediátrica del Hospital General, la técnica retomada actualmente incorpora un sistema quirúrgico innovador que disminuye riesgos asociados con procedimientos previos, como la migración del sistema de derivación o mortalidad fetal.
El abordaje utilizado fue similar al aplicado en cirugías fetales para mielomeningocele o encefalocele, es decir, se abrió el útero y, con apoyo de ultrasonido para posicionar al feto, se insertó el catéter en los ventrículos cerebrales. Esto permitió que los ventrículos regresaran casi a tamaño normal y que se favoreciera el desarrollo de la masa cerebral, lo cual es clave para un óptimo desarrollo cognitivo futuro.
La hidrocefalia es una de las malformaciones neurológicas más frecuentes, con una incidencia estimada de un caso por cada mil nacidos vivos a nivel mundial. Además, según especialistas involucrados en el procedimiento, cerca del 50 % de los casos detectados durante el embarazo no llegan a término, y de los que nacen vivos, sólo alrededor del 20 % alcanza un coeficiente intelectual considerado dentro de la normalidad, lo que resalta la importancia de un diagnóstico y tratamiento oportuno desde la etapa prenatal.
La cirugía fetal representa una opción terapéutica avanzada que, gracias a herramientas diagnósticas como ultrasonido y resonancia magnética, permite un abordaje más preciso y seguro. La resonancia magnética, en particular, es una técnica segura para embarazadas, ya que no utiliza radiación ionizante y ofrece una alta resolución anatómica que facilita la planeación quirúrgica.
Este acontecimiento no sólo representa un hito para el IMSS, sino también para la medicina fetal en México, al consolidar capacidades quirúrgicas de alta especialidad que pueden transformar el pronóstico de bebés con condiciones neurológicas severas antes de nacer.


