08 de octubre de 2025 – Estudios recientes y recomendaciones de organismos internacionales de salud han confirmado que una atención médica oportuna y de calidad durante el embarazo y los primeros años de vida puede reducir significativamente el riesgo de parálisis cerebral infantil.
La parálisis cerebral, un trastorno neurológico que afecta el movimiento, el tono muscular y la coordinación, suele tener origen en lesiones cerebrales ocurridas durante el desarrollo fetal, el parto o en los primeros años de vida. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), uno de cada 500 nacimientos puede verse afectado por esta condición, que constituye una de las principales causas de discapacidad motora en la infancia

Especialistas en salud materno-infantil señalan que el acceso a controles prenatales regulares, el manejo adecuado de factores de riesgo como infecciones, hipertensión gestacional o partos prematuros, así como el seguimiento neonatal especializado, son fundamentales para prevenir complicaciones que puedan desencadenar daño cerebral en el recién nacido.
“El control prenatal no solo permite detectar y tratar problemas en la madre, sino que también ayuda a identificar condiciones que podrían afectar el desarrollo neurológico del bebé. La intervención temprana es clave”, afirmó la Dra. Mariana Espinoza, neuropediatra y asesora en desarrollo infantil temprano.
Asimismo, la promoción de prácticas como el parto seguro, la atención inmediata al recién nacido, la lactancia materna exclusiva y la vigilancia del desarrollo psicomotor durante los primeros años de vida, contribuye a mitigar los factores de riesgo asociados a esta condición.
Diversos países han implementado políticas públicas orientadas a fortalecer los programas de salud materno-infantil, reconociendo que la prevención de la parálisis cerebral y otras discapacidades del desarrollo comienza desde el vientre materno.
Las autoridades sanitarias instan a continuar reforzando la educación sobre salud reproductiva, garantizar el acceso equitativo a servicios médicos de calidad y fomentar entornos seguros y estimulantes para el crecimiento infantil.
“Prevenir la parálisis cerebral no siempre es posible, pero mejorar la atención en las etapas críticas del desarrollo infantil puede marcar una diferencia significativa en la vida de muchas familias”, concluyó la Dra. Espinoza.


