Autoridades sanitarias mexicanas han declarado un aumento significativo de casos de sarampión durante el año 2025, atribuyendo el fenómeno a una combinación de factores como rezagos en la cobertura de vacunación, movimientos migratorios y brotes en regiones fronterizas.
De acuerdo con los reportes oficiales, hasta la semana epidemiológica 24 se han confirmado 2,597 casos de sarampión así como nueve defunciones asociadas al virus.
Uno de los primeros fallecimientos se registró en el estado de Chihuahua: un hombre de 31 años sin esquema de vacunación, con comorbilidades, murió tras complicaciones graves.
Con el paso de los meses, la cifra de contagios siguió en ascenso: para agosto, los registros rondaban los 3,566 casos confirmados y el número de muertes ascendía a 13.
Entidades más afectadas y perfil epidemiológico
El estado de Chihuahua concentra la gran mayoría de los contagios, posicionándose como epicentro del brote.
El virus ha sido detectado también en otros estados como Sonora, Zacatecas, Coahuila, Durango, Tamaulipas, Campeche, Oaxaca y Michoacán, entre otros.
Los grupos de edad con mayor incidencia son los menores de 0 a 4 años, seguidos por adultos jóvenes entre 25 y 29 años.

Respuesta oficial y medidas implementadas
Frente a esta emergencia sanitaria, la Secretaría de Salud implementó el Plan Nacional de Respuesta Rápida para la Interrupción del Brote de Sarampión, en colaboración con la OPS/OMS.
Este plan contempla fortalecer la vigilancia epidemiológica, el diagnóstico de laboratorio, la aplicación focalizada de vacunas y mecanismos de seguimiento en los estados con mayor transmisión.
También se ha ampliado la edad de vacunación hasta los 49 años, con el propósito de proteger poblaciones vulnerables, como jornaleros migrantes, que frecuentemente no cuentan con esquemas completos de inmunización.
Las autoridades han exhortado a la población a revisar sus cartillas de vacunación, completar dosis pendientes (especialmente la vacuna triple viral, SRP) y acudir a los centros de salud ante la aparición de síntomas sospechosos.
Además, mediante seminarios y webinars nacionales, se han capacitado miles de profesionales de salud para reforzar la respuesta técnica en el control del brote.
Riesgos y retos
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa, que puede derivar en complicaciones serias como neumonía, encefalitis e infecciones secundarias, y cuyo control depende en gran medida de una cobertura vacunal homogénea.
El retroceso en las tasas de vacunación, incrementado desde la pandemia de COVID‑19, ha dejado brechas de inmunidad que favorecen la reintroducción del virus.
Otro factor crítico es la movilización de población entre comunidades fronterizas o grupos religiosos con reticencia a la vacunación, lo que facilita la propagación.
El brote de sarampión de 2025 representa uno de los mayores retos sanitarios de México en años recientes. Las acciones adoptadas por las autoridades deben extenderse con rapidez, bajo una cobertura eficaz de vacunación, vigilancia continua y coordinación estatal-municipal. Solo así será posible contener la expansión del virus y evitar pérdidas humanas adicionales.


