Ginebra / Seúl, 14 de octubre de 2025 — La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó hoy un informe alarmante en el que advierte que los trastornos neurológicos provocan más de 11 millones de muertes anuales, y que menos de un tercio de los países del mundo cuenta con políticas nacionales adecuadas para hacer frente a esta creciente carga.
De acuerdo con el primer Informe Mundial sobre la Situación de la Neurología, más de 3 000 millones de personas, es decir, más del 40 % de la población mundial, viven con alguna afección neurológica. Entre las diez enfermedades neurológicas más responsables de mortalidad y discapacidad se encuentran el accidente cerebrovascular, la encefalopatía neonatal, la migraña, la enfermedad de Alzheimer y otras demencias, la neuropatía diabética, la meningitis, la epilepsia idiopática, las complicaciones neurológicas del parto prematuro, los trastornos del espectro autista y los cánceres del sistema nervioso.
El informe subraya que, pese al enorme impacto de estas enfermedades, los sistemas de salud de muchos países —especialmente los de ingresos bajos y medianos— enfrentan una marcada escasez de neurólogos, políticas específicas, financiamiento y recursos institucionales dedicados. En estos contextos, la atención neurológica suele estar fragmentada y concentrada en zonas urbanas, lo que deja grandes segmentos de la población sin acceso oportuno a servicios especializados.
El Dr. Jeremy Farrar, Subdirector General de la OMS para Promoción de la Salud y Prevención y Control de Enfermedades, declaró:
«Más de una de cada tres personas tiene alguna afección que afecta a su cerebro, y debemos hacer todo lo posible para mejorar la atención de salud que necesitan. Muchas de las dolencias neurológicas pueden prevenirse o tratarse eficazmente, pero la mayoría de los afectados no tiene acceso a estos servicios».
Además, el documento revela que solo 63 de los 194 Estados Miembros de la OMS (32 %) disponen de una política nacional para abordar los trastornos neurológicos, y apenas 34 países (18 %) asignan financiamiento específico para ese fin. Únicamente 49 países (25 %) han incluido estos trastornos dentro de sus paquetes de cobertura sanitaria universal.
El informe pone de relieve también la desigualdad en la distribución de profesionales capacitados: en los países de bajos ingresos, la densidad de neurólogos puede ser hasta 82 veces menor que en naciones de mayores recursos. Asimismo, muchos programas de apoyo a los cuidadores son insuficientes o inexistentes, lo que recae de manera desproporcionada sobre las mujeres.
En respuesta a estas evidencias, la OMS solicita una acción urgente y coordinada a escala global. Propone que los gobiernos adopten las siguientes medidas prioritarias:
- Asignar una mayor prioridad política y recursos sostenibles a los trastornos neurológicos dentro de las agendas de salud pública.
- Expandir el acceso a servicios neurológicos en el marco de la cobertura sanitaria universal y reforzar los sistemas de salud para que respondan de forma integral y eficaz.
- Promover la salud cerebral a lo largo de toda la vida mediante intervenciones intersectoriales que atiendan factores de riesgo modificables.
- Fortalecer los sistemas de datos y monitoreo, de modo que las decisiones políticas estén informadas por evidencia científica y se asegure la rendición de cuentas.
Este llamado de la OMS busca revertir la tendencia creciente de la carga neurológica global y cerrar las brechas de inequidad en el acceso a una atención digna y efectiva.



