Ciudad de México — El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) inauguró el Servicio Médico Integral de Hemodiálisis Interna en el Anexo de Extensión Hospitalaria (AEHo) Tlatelolco, con lo que amplía de forma importante la capacidad de atención para derechohabientes que requieren tratamiento renal sustitutivo.
Con una inversión de 19.9 millones de pesos, la nueva unidad cuenta con 36 sillones de hemodiálisis, incluyendo dos específicamente para pacientes infectocontagiosos, lo que permitirá realizar hasta 2 592 sesiones mensuales en tres turnos, beneficiando a un estimado de 360 pacientes al mes con enfermedad renal crónica.
Antes de esta apertura, en la zona norte de Ciudad de México solo existía servicio de hemodiálisis en el Hospital General de Zona (HGZ) No. 48, con 10 sillones y una capacidad de 720 sesiones al mes. La nueva sala representa más del triple de capacidad para atender a quienes dependen de tratamientos periódicos de reemplazo renal.

El director general del IMSS, Zoé Robledo, destacó que este servicio permite al instituto disminuir la dependencia de subrogados para la prestación de terapias de hemodiálisis y fortalecer su propia infraestructura y plantilla sanitaria, que en este espacio suma 108 trabajadores de la salud, entre médicos, enfermeras y otro personal.
Las obras incluyeron adecuaciones en infraestructura hospitalaria como sistemas de gases medicinales, instalaciones hidráulicas y eléctricas, aire acondicionado y recubrimientos con materiales antibacterianos, así como la adquisición de insumos especializados como dializadores, soluciones concentradas y líneas vasculares para garantizar tratamientos seguros.
La enfermedad renal crónica (ERC) es una patología que progresivamente deteriora la función de los riñones y, cuando avanza a fases graves, requiere terapias de sustitución renal como la hemodiálisis para mantener la vida. En México, esta condición representa una carga creciente para el sistema de salud debido al aumento de factores de riesgo como la diabetes, la hipertensión arterial y la obesidad.
Datos del IMSS y otros registros de salud nacionales indican que decenas de miles de derechohabientes reciben tratamiento renal sustitutivo, y la tendencia al crecimiento de esta demanda hace crucial contar con servicios de hemodiálisis bien equipados y con suficiente personal capacitado.
Especialistas señalan que el acceso oportuno a hemodiálisis puede mejorar significativamente la calidad de vida y la sobrevida de las personas con ERC en estadios avanzados, ya que este tratamiento sustituye temporalmente la función renal hasta que, en su caso, sea posible un trasplante o se logren mejores condiciones de salud.
Con esta nueva sala en Tlatelolco, el IMSS refrenda su compromiso de ofrecer atención integral, segura y oportuna a personas con enfermedad renal crónica, además de fortalecer la capacidad operativa del sistema de salud público mexicano en un área crítica para la atención médica especializada.


