Ciudad de México, México — Especialistas del Instituto Nacional de Medicina Genómica (INMEGEN) resaltaron la importancia de conservar la salud del hígado, pues su función va más allá de la desintoxicación y el metabolismo, y se extiende a la protección del intestino y el cerebro, dos órganos con los cuales mantiene una estrecha comunicación fisiológica.

Durante la charla de divulgación de la serie Replicación, el Dr. Julio Isael Pérez Carreón, investigador del grupo de Genómica de Enfermedades Hepáticas del INMEGEN, explicó que
el hígado, el intestino y el cerebro conforman un eje funcional cuya interconexión es fundamental para la salud integral del organismo. Señaló que la comunicación entre estos órganos se da a través de la circulación sanguínea, el sistema nervioso (a través del nervio vago) y el sistema inmunológico, así como mediante procesos metabólicos compartidos.
Ejemplificó con metabolitos como el triptófano y la serotonina —un neurotransmisor clave en funciones como el estado de ánimo y el sueño—, los cuales se producen en el intestino y son regulados por el hígado, afectando de manera directa las funciones cerebrales.

Los especialistas advirtieron que el daño hepático avanzado —causado principalmente por el consumo excesivo de alcohol, infecciones virales (hepatitis B y C), deterioro por alimentación ultraprocesada o condiciones metabólicas como la obesidad y diabetes— puede desencadenar complicaciones graves, como várices digestivas, disbiosis intestinal y alteraciones neurológicas potencialmente mortales como la encefalopatía hepática.
“Si actuamos a tiempo, el daño hepático se puede revertir y el organismo recupera su equilibrio. El cuidado diario es la clave para una mejor salud integral”, afirmó el Dr. Pérez Carreón.
Recomendaciones para preservar la salud integral
Los expertos del INMEGEN recomendaron adoptar hábitos saludables para proteger este eje funcional:
- Mantener una alimentación equilibrada y nutritiva.
- Realizar actividad física regular.
- Evitar el consumo excesivo de alcohol y de alimentos ultraprocesados.
- Cuidar la higiene del sueño.
- Atender síntomas digestivos oportunamente y evitar la automedicación.
Evidencia científica adicional sobre el eje hígado-intestino-cerebro
La evidencia científica moderna respalda la existencia de lo que se denomina el eje hígado-intestino-cerebro, un sistema de comunicación bidireccional que integra señales metabólicas, inmunológicas y neurológicas entre estos órganos. Estudios revisados por pares señalan que:
- El microbioma intestinal y sus metabolitos modifican la función hepática y, a su vez, pueden influir en procesos cerebrales mediante la producción de neurotransmisores o la modulación de la permeabilidad barrera intestinal.
- La interacción entre el hígado, el intestino y el cerebro se ha asociado con la gravedad de diversas enfermedades neurológicas y metabólicas, dando lugar al concepto del eje cerebro-hígado-intestino.
Estos hallazgos refuerzan la importancia de una visión integrada de la salud humana, donde conservar un órgano sano contribuye directamente al bienestar de los demás.


