Ginebra (Suiza), 3 de febrero de 2026 — Un nuevo análisis global realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y su Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC/IARC) concluye que hasta el 37 % de los casos de cáncer diagnosticados en 2022 —equivalente a aproximadamente 7,1 millones de casos— estuvieron vinculados a factores que pueden prevenirse, lo que representa cerca de cuatro de cada diez cánceres a escala mundial.
El estudio, publicado con motivo del Día Mundial contra el Cáncer (4 de febrero) y basado en datos de 185 países y 36 tipos de cáncer, examinó 30 factores de riesgo modificables, incluidos comportamientos individuales, exposiciones ambientales y agentes infecciosos.

Entre las causas atribuibles al cáncer que podrían eliminarse o reducirse mediante intervenciones eficaces destacan:
- Tabaquismo: Responsable del 15 % de todos los casos nuevos, siendo el principal factor prevenible a nivel mundial.
- Infecciones cancerígenas: Contribuyen a alrededor del 10 % de los casos, incluyendo infecciones por virus como el Virus del Papiloma Humano (VPH) y la bacteria Helicobacter pylori.
- Consumo de alcohol: Asociado aproximadamente al 3 % de los nuevos casos.
- Otros factores como un índice de masa corporal elevado, inactividad física, contaminación del aire y radiación ultravioleta también desempeñan un papel significativo.
El análisis identificó que tres tipos de cáncer —pulmón, estómago y cuello uterino— concentran casi la mitad de los casos prevenibles, lo que evidencia la importancia de estrategias preventivas focalizadas.
El estudio destaca diferencias significativas entre hombres y mujeres: aproximadamente 45 % de los casos en hombres y 30 % en mujeres están asociados a factores prevenibles. Entre los hombres, el tabaquismo y las infecciones figuran como los principales agentes de riesgo; entre las mujeres, las infecciones lideran, seguidas por el consumo de tabaco y el sobrepeso.
A nivel regional, las tasas de cáncer prevenible también varían considerablemente, reflejando diferencias en exposición a riesgos, políticas públicas y capacidades de los sistemas de salud. Por ejemplo, en Asia Oriental la proporción de casos prevenibles en hombres alcanza el 57 %, mientras que en América Latina y el Caribe es del 28 %.
Los autores del estudio subrayan que abordar los factores de riesgo prevenibles representa una de las oportunidades más poderosas para reducir la carga global del cáncer, y destacan varias acciones de salud pública efectivas:
- Fortalecimiento de políticas de control del tabaco.
- Regulación del consumo de alcohol.
- Vacunación contra infecciones oncogénicas, como el VPH y la hepatitis B.
- Mejoras en la calidad del aire y en los ambientes laborales.
- Promoción de hábitos saludables, incluyendo alimentación equilibrada y actividad física.
Asimismo, la OMS y el CIIC reiteran la importancia de estrategias multisectoriales que integren la salud, educación, medio ambiente y políticas laborales para prevenir millones de casos de cáncer antes de que aparezcan, reducir los costos asociados a la atención sanitaria y mejorar el bienestar general de las poblaciones.
La evidencia científica más reciente también apoya la noción de que un enfoque preventivo integral puede tener un impacto profundo en la reducción de la incidencia del cáncer. Un análisis publicado en la revista Nature Medicine destaca que las intervenciones dirigidas a factores de riesgo modificables, como el consumo de tabaco y la obesidad, tienen el potencial de disminuir sustancialmente la carga mundial de esta enfermedad.
En este contexto, la prevención del cáncer no sólo implica acciones de salud individual, sino también políticas públicas sostenibles y colaboraciones internacionales que promuevan entornos saludables y equitativos para todas las comunidades.


