El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) informó que atiende a personas con disfagia —trastorno que afecta la capacidad de tragar alimentos, líquidos o saliva— mediante protocolos multidisciplinarios y la participación de más de 950 especialistas, con el propósito de prevenir complicaciones graves como neumonía por aspiración, desnutrición y deshidratación.
La institución señaló que aproximadamente el 4 % de las hospitalizaciones en sus unidades médicas incluye un diagnóstico de disfagia, cifra que puede ascender hasta 16 % en poblaciones vulnerables, particularmente adultos mayores y pacientes frágiles.
Atención especializada y red de profesionales
El IMSS cuenta con una red conformada por 953 especialistas, entre gastroenterólogos, otorrinolaringólogos y audiólogos, que trabajan en estrecha coordinación con expertos en neurología, nutrición y terapia de lenguaje para ofrecer atención integral, desde la detección temprana hasta el tratamiento y seguimiento especializado de esta condición, con el objetivo de mejorar la seguridad al comer y preservar la calidad de vida de los pacientes.
La disfagia es un trastorno de la deglución que puede tener orígenes neurológicos, estructurales o funcionales, y es más frecuente en personas con enfermedades como accidentes cerebrovasculares, Parkinson, Alzheimer o en quienes han sufrido traumatismos craneales. En el contexto clínico, este padecimiento se asocia con mayor morbilidad y mortalidad debido a riesgos como la broncoaspiración y sus consecuencias respiratorias.
El manejo clínico de la disfagia requiere un enfoque multidisciplinario, que incluya evaluación por equipos especializados, adaptación de dietas y estrategias de rehabilitación, así como educación a cuidadores y pacientes para minimizar riesgos y mejorar la calidad de vida. Estudios internacionales recomiendan la intervención precoz y coordinada para reducir la incidencia de neumonía por aspiración, desnutrición y deshidratación, y para asegurar un seguimiento nutricional y terapéutico adecuado.
Signos de alerta y llamada a la población
La institución instó a la población a reconocer signos de alerta asociados a la disfagia, tales como:
- dificultad o dolor al tragar,
- sensación de alimento atorado,
- tos frecuente,
- voz ronca o húmeda,
- babeo,
- pérdida de peso, y
- reflujo.
Ante la presencia de estos síntomas, se recomendó acudir de manera oportuna a la unidad médica correspondiente para recibir atención especializada y evitar complicaciones potencialmente mortales.
Población afectada y retos en la atención
Aunque la disfagia puede presentarse en cualquier etapa de la vida, es más prevalente en adultos mayores y en pacientes con enfermedades neurológicas. A nivel internacional se estima que entre 50 % y 80 % de los casos están relacionados con patologías neurológicas, lo que subraya la importancia de un enfoque clínico integral.
Entre los retos identificados por el IMSS para ofrecer atención efectiva se encuentran:
- detección temprana insuficiente,
- variabilidad en el acceso a pruebas diagnósticas especializadas, y
- necesidad de fortalecer la coordinación entre disciplinas para garantizar la aplicación uniforme de protocolos en todo el país.


